No existe teoría revolucionaria sin práctica revolucionaria

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autoría: Iker Etxeberria, 

El mes pasado se cumplieron 150 años del nacimiento de Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, líder de la revolución rusa.

No voy a contar su biografía, ni voy a hablar de política, pero sí quiero mencionar una idea que se le atribuye. Según Lenin, no existe teoría revolucionaria sin práctica revolucionaria y viceversa. Esta frase me lleva una vez más a un pensamiento que me ronda hace ya tiempo en relación a la actividad física.

Aunque sea más modesta que la bolchevique, creo sinceramente que actualmente asistimos a una revolución en el ámbito de la actividad física, empujados irremediablemente por nuestras nuevas formas de vida y las conductas asociadas a las mismas, es decir, inactividad física y sedentarismo.

Durante la última década hemos visto como con el liderazgo de la Organización Mundial de la Salud, se ha ido elaborando un discurso convincente y un argumentario bien fundamentado para trasladar a los estados la necesidad de poner en práctica políticas de promoción de actividad física en su expresión más amplia. Resumiendo, hacer que la gente se mueva más.

En cambio, tengo la sensación que muchos estados no han variado mucho sus políticas, en la mayoría deportivas con poco componente de actividad física como concepto más integrador. Muchos de estos estados han hecho con su ciudadanía lo mismo que la OMS ha hecho con ellos, es decir, dar recomendaciones, sensibilizar o informar, cuando lo que realmente les corresponde es llevar a cabo la práctica revolucionaria que diría Lenin. De teoría revolucionaria ya vamos bien servidos.

Cuando desde las diferentes administraciones se vaya más allá de publicar investigaciones, recomendaciones y bonitos informes espléndidamente presentados en sus sitios web y redes sociales, avanzaremos con la revolución. Para ello hay que movilizar recursos y poner en marcha acciones concretas y cercanas a la gente. Si no es así, esta revolución humilde y pacífica, será muy bonita pero fracasará.

Euskadi, bien común