De lo urgente a lo importante

Fecha de publicación: 

Iker Etxeberria.

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En 2018 el proyecto Mugiment se adentró en una nueva etapa. Durante estos casi 3 años se han dado pasos importantes en la promoción de la actividad física.

Una de las líneas de actuación prioritaria ha sido la coordinación con el ámbito de la salud. Existen muchas razones que explican esta colaboración, pero hay una que ha hecho que fuera urgente: el aumento de la incidencia de enfermedades crónicas debido fundamentalmente al envejecimiento de la población y las conductas no saludables. Y ello conlleva un gasto de recursos muy elevado.

Fruto de esta acción conjunta se han creado un gran número de servicios de orientación de actividad física (SOAF) con una metodología unificada y con una derivación de pacientes realizada principalmente desde los centros de salud. Pero, además del bajo nivel de actividad física, la característica común de las personas usuarias de los SOAF es su avanzada edad: el promedio supera los 60 años. Una vez iniciado el programa cerca del 15% lo abandona y un tercio llega a mantener una conducta físicamente activa.

Era urgente crear una estrategia para dar respuesta a los problemas crónicos de salud de las personas mayores, pero ese empuje del ámbito sanitario, quizá, nos hizo perder de vista algo que es esencial. Para pasar de ser persona inactiva a activa, se requiere interiorizar el hábito y esto es mucho más probable que se produzca en edades tempranas cuando las conductas de la gente joven están aún en fase de modelación. Sobre esto ya nos advertía Mikel Bringas en una de sus entradas en este mismo blog.

La pandemia está obligando al ámbito de la salud a redirigir todos sus recursos y esfuerzos, y tal y como se suele decir en estos casos, como hay que hacer de los problemas oportunidad, puede ser un buen momento para diseñar una nueva estrategia dirigida a niños, niñas y juventud, mientras el sistema de salud recupera el pulso de su actividad más cotidiana.

Puede ser el momento adecuado para crear una intervención con los ingredientes actuales pero dirigido a un segmento de población a la que durante estos 3 años no hemos prestado tanta atención. El ámbito de la educación puede ser el nuevo reto.

 

Euskadi, bien común