Lectura recomendada: Spark! How exercise will improve the performance of your brain

Image - Lectura recomendada; Spark: How exercise will improve the performance of your brain

autoría: Mikel Bringas, 

El confinamiento ha dejado en evidencia los beneficios y necesidad de la actividad física. Las bondades ligadas a la salud física ya eran conocidos (en este momento quizás lo más importante es cómo afecta al sistema inmunológico: info+1, info+2) pero en mi opinión, el principal resultado podemos conseguirlo en términos de salud mental. Por ello, el libro de John J. Ratey y Eric Hagerman Spark: How exercise will improve the performance of your brain me parece una lectura muy recomendable.

El libro dedica algunos capítulos a exponer la importancia del ejercicio físico en el tratamiento de algunas patologías como la ansiedad, depresión, déficit de atención o dependencias. Hace poco la hija de unos amigos fue ingresada por anorexia. Entre las medidas impuestas le obligaron a no hacer actividad física. A pesar de que soy totalmente profano en la materia y del riesgo evidente en la pérdida de peso, me resulta difícil entender la necesidad de ese castigo. Tras leer este libro mi duda crece, pues según se explica los beneficios del ejercicio físico suelen estar fuera del conocimiento de psiquiatras.

Pero al margen de patologías, también analiza los beneficios del ejercicio físico en otras circunstancias: aprendizaje, envejecimiento y cambios hormonales propios de las mujeres en el ciclo menstrual, embarazo y menopausia.

El principal mensaje del libro es la unidad entre cuerpo y cerebro, con una relación constante y estrecha entre ambos. Por ello, la actividad física condiciona en gran medida el modo en que pensamos y sentimos. Por medio de las siguientes citas extraídas del libro podréis entenderlo mejor:

“WE ALL KNOW that exercise makes us feel better, but most of us have no idea why.”

“The real reason we feel so good when we get our blood pumping is that it makes the brain function at its best.”

“We are born movers — animals, in fact — because we’ve engineered movement right out of our lives.”

“We envision our hunter - gatherer ancestors as brutes who relied primarily on physical prowess, but to survive over the long haul they had to use their smarts to find and store food.”

The sedentary character of modern life is a disruption of our nature, and it poses one of the biggest threats to our continued survival. Evidence of this is everywhere: 65 percent of our nation’s adults are overweight or obese, and 10 percent of the population has type 2 diabetes, a preventable and ruinous disease that stems from inactivity and poor nutrition. 

Once an affliction almost exclusively of the middle - aged, it’s now becoming an epidemic among children. We’re literally killing ourselves.

“What’s even more disturbing, and what virtually no one recognizes, is that inactivity is killing our brains too — physically shriveling them.”

The brain responds like muscles do, growing with use, withering with inactivity. The neurons in the brain connect to one another through “ leaves ” on treelike branches, and exercise causes those branches to grow and bloom with new buds, thus enhancing brain function at a fundamental level.

Exercise has a profound impact on cognitive abilities and mental health. It is simply one of the best treatments we have for most psychiatric problems.”

The mechanisms by which exercise changes how we think and feel are so much more effective than donuts, medicines, and wine. When you say you feel less stressed out after you go for a swim, or even a fast walk, you are.”

A lo largo del libro se ofrecen explicaciones divulgativas de conocimiento científico, así como los resultados de muchas investigaciones y experiencias prácticas. Destaca la ocurrida en Naperville Central High School. Lo logrado en esa escuela se califica como revolución, ofreciendo a la actividad física el espacio que debería tener en el ámbito educativo. Además de mejorar la condición física del alumnado, se evidencia la influencia positiva en el incremento del rendimiento académico.

Me gustaría destacar el relato de otra experiencia. En un juicio intentaban quitar la custodia de sus hijos e hijas a una madre que padecía ansiedad. El abogado del padre hizo saber que la madre no tomaba Prozac. Pretendía mostrar que si no era capaz de cuidarse a sí misma cómo iba a cuidar a sus hijose hijas. Pero lo que no esperaba ese abogado llegó: John J. Ratey estaba tratando a esa mujer y expuso con detalle el tratamiento que estaba siguiendo por medio del ejercicio físico. ¡Me encantaría ver la cara del abogado!

La relación entre ejercicio físico y estrés es también analizada, explicando la función que ha tenido en la evolución humana, y comparando las diferencias entre el estrés de nuestros antepasados y el nuestro actual.

Espero que salgamos bien de este confinamiento, pero recordad que si tenemos problemas de salud mental, el ejercicio físico es nuestro mejor aliado, y este libro te lo explica

Euskadi, bien común