Jornada de la Universidad de Deusto
autoría: Mikel Bringas,
Ayer asistimos a la jornada Ejercicio físico, salud y bienestar: nuevos retos profesionales y sociales organizada por la Universidad de Deusto.
El contenido se organizaba en torno a tres mesas redondas:
- Ejercicio físico y envejecimiento saludable: prevención, autonomía y calidad de vida.
- Actividad física y discapacidad: de la participación y la inclusión al alto rendimiento.
- Ejercicio físico y enfermedad: de la evidencia clínica a la intervención profesional.
El programa me pareció interesante y me animé a acudir.

Pese a que aparentemente el objetivo real de la jornada era captar alumnado para una formación nueva que la Universidad de Deusto va ofrecer, creo que la jornada me resultó útil y consiguió que saliese con más dudas que las que entré (lo cual es el primer paso para el aprendizaje).
Los ponentes intentaron responder a las siguientes preguntas:
- ¿Estamos midiendo la capacidad funcional a tiempo para prevenir la fragilidad, o seguimos actuando solo cuando la persona mayor ya ha perdido su autonomía?
- Si la ciencia y la divulgación nos exigen entrenar fuerza y capacidad funcional ¿por que se sigue prescribiendo de forma genérica “salir a pasear” y cómo superamos el miedo a la intensidad en edades avanzadas?
- ¿Qué canales o protocolos concretos nos faltan para que un paciente rote fluidamente entre la consulta médica el servicio sociosanitario en el hogar y el centro deportivo?
- ¿Qué rol específico debe asumir el/la graduado/a en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en esta red sociosanitaria y qué competencias multidisciplinares necesita desarrollar?
- ¿Es más difícil hablar de inclusión cuando el objetivo no es solo participar, sino también competir y rendir? ¿Por qué?
- ¿Existe actualmente un recorrido suficientemente conectado para que una persona con discapacidad pueda pasar de la iniciación deportiva a la competición y si tiene talento y quiere hacerlo al alto rendimiento? ¿Dónde se producen las principales rupturas?
- En el deporte de rendimiento, ¿la inclusión debe significar necesariamente compartir estructuras y espacios con deportistas sin discapacidad o en algunos casos son necesarias estructuras específicas para garantizar un desarrollo deportivo de calidad?
- ¿Qué papel debería asumir el/la profesional de CAFyD en todo este recorrido y qué competencias específicas necesita para trabajar con personas con discapacidad con garantías?
- Actualmente tenemos bastante evidencia sobre los beneficios del ejercicio físico en muchas patologías. Sin embargo, ¿creéis que esa evidencia se está trasladando realmente a la práctica clínica y a la vida de los pacientes? ¿Dónde está ahora mismo la principal barrera?
- Cuando una persona con una patología quiere empezar a hacer ejercicio, ¿cómo debería ser el recorrido ideal desde el sistema sanitario hasta un programa de ejercicio? ¿Qué papel debería asumir cada profesional y cómo deberíamos coordinarnos?
- Si queremos que el ejercicio físico forme realmente parte del abordaje de las personas con patologías, ¿qué papel debería asumir el Profesional de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y qué formación y competencias específicas debería tener para intervenir con estas personas con seguridad y eficacia?
¿Consideráis suficiente la formación general de un graduado en CAFyD o trabajar con determinadas poblaciones clínicas requiere una especialización posterior?
Mis dudas:
La Decana abrió la jornada afirmando que respecto al tema a tratar en la jornada “existe una urgencia profesional de primer orden”. Lo dudo. Quizá la urgencia sea dotar de recursos para que se pueda atender profesionalmente. Por ejemplo, creo que es más prioritario que los servicios de orientación de actividad física tengan más recursos que mejores profesionales, aunque ambos estén relacionados.
¿El problema es cuándo se mide la fragilidad o que dejamos que se llegue a ese estado? Ejemplo, menos del 20% de escolares medidos en Eusfit Mugiment están dentro de todos los valores normativos. La fragilidad se puede iniciar en la infancia.
¿Realmente necesitamos el asesoramiento de una persona graduada en CAFyD para ser personas activas? La tendencia en nuestra sociedad es que recurramos a asesoramiento para acciones cotidianas de nuestra vida que hasta ahora las hemos desarrollado de manera autónoma. Creo que el papel más importante de las personas graduadas en CAFyD es lograr la alfabetización física de toda la población en su infancia.
Si todo el resto de prácticas deportivas adaptadas no tuviesen carencias ¿Sería necesario destinar recursos públicos al deporte de alto nivel adaptado? Quizás se podría plantear lo mismo con el deporte convencional.
¿Se puede hablar de verdadero deporte adaptado de alto nivel cuando un deportista de alto nivel decide cambiar de deporte sin aparente transferencia positiva y sigue rindiendo a alto nivel?
La mención a tener cuidado con las expectativas que se generan y para ello mejor hablar de ejercicio físico como parte del cuidado y no del tratamiento oncológico, lo entiendo, pero ¿no puede generar un mal efecto a quien no tiene la motivación suficiente? Me parece más fácil saltarme mi cuidado que mi tratamiento.
Como suele ocurrir, creo que nada es blanco o negro, y en estas preguntas ocurre lo mismo.
Pero algo que sí tengo claro por mi experiencia como padre es que es más efectivo el ejemplo que el discurso. La foto de este post muestra cómo tuve que candar la bici en la Universidad. ¿Quizás haya otro soporte mejor en otro sitio? ¿Quizás estén allí todas las bicis de alumnado y personal de la Universidad? Una duda más…




